domingo, 31 de octubre de 2010

Néstor Kirchner por Lula


Son estos días tristes para todos nosotros. Quiso el destino que el ex presidente argentino y secretario General de la Unasur Néstor Kirchner nos dejara tan pronto y de forma repentina.Es un momento de dolor que comparto con todos los argentinos y con la familia Kirchner, representada por esta mujer y líder extraordinaria que es Cristina Fernández, cuya dignidad en el sufrimiento refleja, de manera conmovedora, las virtudes del pueblo argentino.Vine a Buenos Aires para despedirme de mi amigo Néstor, con quien compartí importantes momentos en la vida política. Encontré al país y a su pueblo consternado por el fallecimiento de ese gran hombre, ciertamente uno de los mayores líderes que la Argentina vio nacer en las últimas décadas de su historia.Tuve en Néstor un socio de gran coraje y un compañero de lucha en la defensa del bienestar y la integración de nuestros pueblos.Trabajamos juntos por la aproximación de nuestros países y sociedades. Dimos pasos históricos que consolidaron, en el marco de una nueva y profunda identidad de valores y aspiraciones, el entrelazamiento de la Argentina y del Brasil como países hermanos en el sentido pleno de la palabra.Arduo defensor de la integración regional, Néstor Kirchner enfrentó con su característica osadía el desafío de convertirse en el primer secretario general de la Unasur, ayudando a hacer de Sudamérica una región de paz y cooperación y un actor político global.Por su coraje, independencia, firmeza de propósitos y sentido de lealtad al pueblo argentino y sudamericano, la figura de Néstor Kirchner quedará para siempre registrada en nuestra memoria como fuente mayor de inspiración.Kirchner deja para la gran Nación Argentina un importante legado. Estoy seguro de que encontraremos fuerza para superar la sensación de tristeza y vacío de esta despedida en el semblante más esperanzado de los hombres y mujeres de este país que llevarán adelante, siguiendo la senda marcada por la obra de Kirchner, el proyecto de una Argentina libre, próspera, democrática y soberana. Una Argentina de paz y de muchas conquistas en lo social. A nosotros nos queda el mensaje de que debemos superar la inercia y las resistencias que, a lo largo de los 200 años de la vida política independiente, dificultaban los caminos de la unidad. De que es necesario superar las diferencias momentáneas y hacer de nuestra unión un objetivo estratégico a ser perseguido con tenacidad, transformando en realidad el sueño de nuestros próceres y libertadores. Estoy seguro de que la Argentina superará este momento difícil, así como supo hacerlo en otras encrucijadas de su historia. Es necesario saber honrar la memoria de Néstor Kirchner. Su sueño de soberanía, unidad y justicia social seguirá siendo nuestro norte.


Por Luiz Inácio Lula Da Silva

Publicado en el Diário Tiempo Argentino, 31 de octubre de 2010

viernes, 29 de octubre de 2010

Hay amigos y amigos!. Lula, amigo incondicional de Kichner


Siempre, inexorablemente, cuando alguna persona muere, aparecen las palabras comunes de los de "siempre", los que uno sabe, las que uno a travez de la experiencia politica reconoce, los mentirosos, los hipocritas que hoy son amigos y dos dias atras criticaban duramente a esa persona, los indiferentes y por suerte los verdaderos amigos. Ese es el caso de Lula que luego de terminar el acto de cierre de la campaña electoral no dudo en ir a Buenos Aires junto a la candidata por el PT Dilma Rousseff para dar un emotivo abrazo a Cristina y llorar junto a ellla. Lula no habló cuando aterrizó porque prefirió dirigirse directamente a la Casa Rosada. Dio un mensaje cuando se fue, en el que no sólo hizo referencia a sus recuerdos personales de Kirchner sino también a su construcción política, tanto en el país “hizo recuperar la autoestima a los argentinos” como de la región. “Era un compañero que ayudó a construir una América latina unida”, definió. Siempre buen orador, Lula lo es mejor aún en veta emotivo. “Yo le decía a la compañera Cristina que un hombre muere, pero las ideas permanecen. Yo creo que Kirchner fue una figura que construyó ideas en Argentina. El legado más importante para los argentinos fue recuperar la autoestima del pueblo argentino, el orgullo, que estaban desde hace dos décadas y media prácticamente perdidos”.

Obrigado presidente Lula, suas palavras som muito emotivas e cheias de sinceridade e os Argentinos sabem que também são em nome da maioria do povo brasileiro.

Poeta de Luna

Cassino, Rio Grande, Brasil, octubre de 2010

Las madres por el hombre que hizo junsticia por sus hijos desaparecidos


No había pasado media hora de la llegada de la Presidenta al Salón de los Patriotas Latinoamericanos cuando ingresaron Carlotto y Bonafini, que se estrecharon en abrazos interminables con Cristina Kirchne. Las titulares de Abuelas de Plaza de Mayo y de las dos líneas de Madres pudieron darle un abrazo. “No llores porque me largo a llorar. Ya te escuché, dijiste que hay que trabajar fuerte, y vamos a trabajar fuerte”, le advirtió la Presidenta a Hebe de Bonafini, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Estela de Carlotto, de Abuelas, y Marta Vázquez, de Madres Línea Fundadora, le entregaron pañuelos blancos que Cristina ubicó sobre el féretro de su compañero. Luego de dejar la Casa Rosada por consejo médico, Hebe le escribió una carta a Kirchner. “Tu corazón seguirá latiendo en esta maravillosa juventud que con tu sabiduría encendiste”.


No hay honor mas grande que recibir un pañuelo blanco de las Madres


Poeta de Luna


Cassino, Rio Grande, Brasil, octubre de 2010

jueves, 28 de octubre de 2010

Los muertos que vos matáis


Por Eduardo Aliverti, publicado en el diario Pagina 12 el jueves, 28 de octubre de 2010


No quiero escribir desde el resentimiento, aunque siento que, en realidad, el verdadero rencor es el de aquellos a cuyo cinismo apuntará. Algunas cosas hay que sacarlas bien de adentro bajo pena de traicionarse a sí mismo si acaso, por razones de ¿elegancia? periodística, de ser modesto con los conceptos en horas de dolor y de respeto, se las guarda. Supongo, además, que varios de los conceptos a verter serán parecidos y hasta idénticos a muchos de los que acompañan las opiniones de esta edición. Mejor. Uno se sentirá reforzado con la gente, los colegas de este diario, y otros, que piensan igual o muy parecido y habrán escrito en consecuencia. En momentos como éstos, lo que justamente hace falta es juntarse más que nunca con la gente que piensa y dice y pregona como uno. Ayer, a muy poco de conocerse la noticia, me tocó encabezar la transmisión especial de AM 750. Muchos testimonios, mucho oyente, mucho correo, muchas sensaciones. Uno tiene en esto demasiados años de entrenamiento auditivo, de saber reconocer las entrelíneas de las declaraciones, de descubrir qué hay detrás de los tonos de voz y hasta de cada inflexión. Y entonces percibe, registra enseguida, no se le escapan ni las respiraciones. Percató en consecuencia la angustia auténtica de la gente común que llamaba a la radio; la que conforma lo definible desde hace un tiempo como la “minoría intensa” de la sociedad, contra la presunta mayoría invertebrada que está festejando la muerte de Kirchner. Sin embargo, a la par llamó la atención de quien firma la cantidad de llamados del tipo “no soy peronista, no soy kirchnerista, no quiero a este gobierno, pero...”. Ese pero. Ay, ese pero. Cuánto que hay en ese pero de “me parece que me di cuenta ahora, con la muerte, de que no hay nada real mejor que esto, por más que no me guste”.
Sea así o más o menos así, esa gente, esos peros, se sintieron legítimos, audaces, compungidos. Atención con esa tomada de nota de que ahora se corre peligro de retroceder, tanto que lo putearon. No tengo cómo justificar la elevación de los llamados a una radio a la categoría de sondeo representativo... salvo por eso del oído entrenado, de la medición automática de percepciones. Y también como quiera que sea, en cualquier caso es mucha gente con una honestidad intelectual, o sentimental, infinitamente mayores que las disfrazadas por los temporarios acomodaticios de las condolencias. Cobos, traidor, capaz de decir que se nos fue un gran líder. Andate Cobos, por favor. Andate. Pero no del Gobierno del que formás parte a la vez de denostarlo. Andate a tu casa, directamente. Por un instante de tu vida tené mínima conciencia del ridículo. Sólo eso, Cobos. Sólo eso. Vos y todos los demás que ahora descubrieron en Kirchner al tipo que llevaba la política en la sangre, al militante tiempo completo, al apasionado que deja un vacío enorme, al hombre de convicciones. Vos y todos los demás que hasta las 10 de la mañana de ayer definían esos flamantes méritos del muerto como la expresión del crispado que violentó a este país, del autoritario que nos volvió a las catacumbas de los ’70, del enajenado que nos lleva al caos institucional. Y vos, Van der Kooy, que a los veinte minutos de la muerte ya tenías subida tu columna gozosamente mal disimulada. Y vos, Fraga, Rosendo Fraga, asesor de Viola, del general Viola, del asesino Viola, que te permitiste elevar, con el muerto fresco, las condiciones a las que debe sumirse Cristina ahora que puede ejercer el Poder. Vos, Fraga, venís a cerrar el circuito que inauguró José Claudio Escribano, el mandamás de La Nación, cuando apenas asumido Kirchner en 2003 le puso en tapa el pliego de bajezas a que debía rendirse si quería completar el primer año de mandato: reacomodar las relaciones con el FMI, amnistiar a los milicos, romper con Cuba. Con Kirchner inaugurado, primer pliego. Con Kirchner muerto, también enseguida, el segundo: que Cristina se saque de encima a Moyano, a Moreno y a quien haga falta para demostrar que no es igual que el marido. Hasta un tipo de derechas como Federico Pinedo, pero con sensibilidad perceptiva –digamos que un caballero– le dijo al aire al suscripto “y, sí, es un poco apresurado el análisis”.
Pero no, no es apresurado. Son sus instintos más bajos, más pornográficos, de intereses de clase. Cabe reconocerles su impudicia explícita. E incluso prodigarles el reconocimiento de que además de ser así son inhábiles para solaparlo. Dejan todo más claro. Ese es, quizás y no importa si por convencimiento o por lectura especulativa de la realidad al cabo del año 2001 y 2002 , el legado más interesante y efectivo que deja Kirchner. Por las razones íntimas que fueran, partió aguas. Obligó a ponerse de un lado o de otro, cuando ya parecía imposible que la pasión política se reinstalara en la Argentina devastada de la rata. Más aun, por estas horas también se desnudan como de cocodrilo feroz las lágrimas y lamentos de quienes se allanaron a hacerle el juego a la derecha con chamuyo de izquierda cinematográfico-nacionalista. ¿Y por qué eso también es símbolo? Porque esa partida de aguas que significó y significa esta rara pero apasionante experiencia también compelió a que cada quien mostrara su vocación de poder. Algunos de la derecha explícita sacaron los tanques mediáticos, pero otros de la izquierda piripipí copiaron a Carrió, compararon a Kirchner con Menem y hace unas horas se manifiestan condolidos ¿de qué? ¿No es que eran iguales?
Por unas semanas como muchísimo, si es que se aguantan, el establishment más concentrado, el gorilaje recalcitrante y sus funcionales nac&pop se llamarán a silencio de expectación. Concluido el duelo de las buenas formas, medirán cuánto tiempo se requiere para que seguir atacando no se les vuelva boomerang. Tensarán que Cristina puede usufructuar, o que le serviría, la imagen de mujer enhiesta en medio de un drama de todo tipo, sola contra todos. Y encima, en medio de ese karma que los sigue regenteando: sus candidatos son horribles, no se les cae una idea alternativa convincente y están a años luz de potenciar a algún referente que demuestre capacidad de mando.
Si lo piensa bien, la derecha atraviesa un problema con la muerte de Kirchner: él venía a ser una suerte de reaseguro para continuar insistiendo contra el “aplastamiento de las instituciones”, el “clima de confrontación”, la “división de la sociedad” y todo el resto de pelotudeces tras cuyo parche se oculta, pésimamente, que no aguantan la afectación de emblemas con que sintieron tocados su alma y su culo. Y la de ciertos privilegios que manotearon sus bolsillos.
Ayer a la noche, el clima de congoja cedía lugar a una efervescencia, tan contenida como callejera, que detrás del dolor avisaba lo siguiente: si hay lugar de retrocesos en lo recuperado para los intereses populares, no les va a resultar fácil. La potencia política de Kirchner ya no estará, Cristina es candidata única y habrá que comprobar si su estoicismo aguanta la presión. Pero es irrebatible que queda una fuerza muy considerable que, cualesquiera sean los avatares electorales, no permitirá así nomás que se vuelva para atrás en ciertas conquistas que a la vuelta de la esquina eran extravíos utópicos.
En síntesis, eleven neo-pliegos de condiciones, festejen, gorileen, viven a las coronarias de Kirchner como antes a sus carótidas y al cáncer de Eva, supongan que se acabaron la ley de medios y que la yegua no debería soportar semejante tensión. Pero, por las dudas, uno les aconsejaría que adviertan la ya masa de gente joven politizada y movilizada y el número de los que se plantean lo que hay enfrente de lo que putean

miércoles, 27 de octubre de 2010

La tragedia Argentina


Antes de la muerte del general Perón ya el ala derecha del peronismo crecía en forma abismal, la matanza de Ezeiza a su llegada y la expulsión de la juventud peronista y montoneros de Plaza de Mayo fue el preludio de la derrota del sueño de muchos jóvenes militantes incluso peronistas que pretendian un país más justo más igualitario. Paradójicamente la lucha de grupos de guerrilla urbana con Montoneros ( de origen peronista) y el brazo armado de Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) el ejército revolucionarios de Pueblo (ERP), de origen tronquista y otros grupos marxista leninista lucharon contra la dictadura del General Lanusse para presionar e imponer el regreso de Perón luego de 18 años de exilio. Luego de la muerte de Perón en 1974, con el acceso indirecto al poder de López Rega comienza la continua matanza de militantes del campo popular con la formación de la Alianza Argentina Anticomunista, denominada la triple A. La Doctrina de Seguridad Nacional ya había desembarcado en Argentina como en toda la América Latina. La dictadura militar establecida en Argentina en 1976 fue una de las dictaduras más crueles que existieron en América Latina. Las dictaduras latinoamericanas se generaron para permitir a través del terrorismo de estado la implantación de las políticas económicas dictada por Washington estableciendo una trágica fórmula donde la formula estadounidense fue equiparar a la subversión con “el comunismo”, y por extensión con las fuerzas progresistas del país.
Está claro que la ferocidad de las dictaduras en los diferentes países de la región estuvo directamente relacionada a la intensidad de la resistencia popular. Argentina tiene una historia de organización de los sectores obreros y estudiantiles que generaron movimientos de resistencia, una resistencia organizada que requirió de un terrorismo de estado inédito para derrotar por la vía de la ilegalidad a los grupos de resistencia del campo popular. Todos sabemos el resultado de este terrorismo de estado, 30.000 desaparecidos, campos de concentración, tortura sistemática de los detenidos, robo de niños nacidos en cautiverios, en fin innumerables atrocidades que todos o la mayoría conocemos. Por ese motivo nació la organización de resistencia intradictadura como fueron LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO y LAS ABUELAS DE PLAZA DE MAYO. En 1982 la guerra de Malvinas, aventura terrorífica del gobierno militar, acabo con la dictadura y en 1983 se vuelve a la democracia con el Gobierno de Raúl Alfonsín, gobierno de transición donde se llevo a cabo la el juicio a los dictadores pero con las sombras de de la ley de “Obediencia Debida” y “Punto Final”, una amnistía disfrazada.
En la década del 90 se implanto un modelo neoliberal donde se profundizo la pobreza y la exclusión. El gobierno que encabezó Néstor Kirchner significó un quiebre respecto al modelo neoliberal que se implantó en la década de los 90 y que explotó con la crisis de 2001 que terminó con el gobierno de la Alianza.
El que escribe no es oficialista pero pretende ser justo, Néstor Kirchner fue el primer presidente luego de la dictadura que asumió seriamente su role de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas que se subordinaron a él.
Su gobierno puso especial énfasis en la defensa de los derechos humanos, que se tradujo en la derogación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y los indultos que hasta ese momento garantizaban la impunidad de los represores de la última dictadura.
Fue así que se avanzó en los juicios a los represores y se transformó la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que funcionó como campo de concentración y exterminio durante la dictadura, en un espacio de la memoria. En el 28° aniversario del golpe de Estado de 1976, Kirchner ordenó retirar los retratos de Jorge Rafael Videla y de Roberto Bignone de la ESMA.
Vimos sentados en el banquillo de los acusados no solo a militares sino a policías y civiles como el caso del ex ministro de economía de la dictadura José Alfredo Martínez de Hoz.
He visto con emoción y por primera vez con sensación de justicia, nunca con odio, pero tampoco con perdón, como pasaron por los tribunales constitucionales uno a uno los represores, los torturadores los apropiadores de niños.
No voy a hablar de otras cosas, como víctima del terrorismo de estado siempre voy a valorar su valentía de enfrentar a los poderosos, poderosos asociados a otros políticos para terminar con la entrega del país.
Vi con mis propios ojos a la MADRES Y ABUELAS DE PLAZA DE MAYO, por primera vez, no solos ser recibidas en la casa rosada sino estar presentes en todo la ejecución de la política sobre derechos Humanos implementada en su gobierno.
Kirchner fue la expresión de un Pueblo cansado de la injusticia, decepcionado por la falta de respuesta de una democracia por la que tanto bregó.
Perder a un hombre como él, tan joven, con tanto para hacer todavía, es una tragedia que la que Argentina está infelizmente acostumbrada a sufrir.
De todas formas siempre hay una esperanza, siempre, y como decia el Che, "la derrota de hoy la transformaremos en la victoria de mañana".

Hasta la Victoria Siempre

Cassino, Rio Grande, Brasil, 0ctubre de 2010

lunes, 25 de octubre de 2010

Che


Che, Fue una estrella quien te puso aqui y te hizo de este pueblo

Rash cutáneo